Israel en crisis: la coalición de Netanyahu presentó proyecto para disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas
La coalición gobernante de Israel presentó un proyecto para disolver el Parlamento y abrir el camino a elecciones anticipadas, en medio de una fuerte crisis política que amenaza la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu. El conflicto se profundizó por las tensiones con los partidos ultraortodoxos, que exigen mantener las exenciones al servicio militar obligatorio para estudiantes religiosos.
La iniciativa fue impulsada por el bloque oficialista en la Knéset -el Parlamento israelí- luego de que sectores ultraortodoxos amenazaran con abandonar la coalición y apoyar una moción opositora para adelantar los comicios. Según medios israelíes, la votación preliminar podría realizarse la próxima semana.
La crisis se originó tras la incapacidad del Gobierno para aprobar una ley que garantice la exención militar a estudiantes de escuelas religiosas judías. El tema se volvió especialmente sensible desde el inicio de la guerra en Gaza y los conflictos regionales, en un contexto en el que gran parte de la sociedad israelí reclama que los ultraortodoxos también sean incorporados al servicio militar.
Los partidos ultraortodoxos Degel HaTorah y Shas fueron claves en la presión sobre Netanyahu. Ambos consideran que el Gobierno incumplió sus compromisos respecto al régimen de exenciones y amenazaron con romper la alianza oficialista. Frente a ese escenario, el oficialismo decidió adelantarse a la oposición y presentar su propio proyecto de disolución parlamentaria para intentar controlar los tiempos electorales.
Aunque las elecciones legislativas ya estaban previstas para octubre, el adelantamiento podría llevar los comicios a septiembre o incluso antes, dependiendo de cómo avance el trámite parlamentario. La ley deberá atravesar varias instancias de votación antes de quedar aprobada definitivamente.
En paralelo, la oposición comenzó a reorganizarse de cara a un eventual escenario electoral. Uno de los principales desafíos para Netanyahu aparece en torno al ex primer ministro Naftali Bennett, quien recientemente selló una alianza política con el dirigente opositor Yair Lapid para competir en las próximas elecciones.
De acuerdo con el diario El País, la crisis representa uno de los mayores desafíos internos para Netanyahu desde el inicio de la guerra, ya que la estabilidad de su gobierno depende en gran medida del respaldo de las agrupaciones religiosas.
Actualmente, la coalición gobernante mantiene una mayoría ajustada en el Parlamento, por lo que cualquier ruptura podría acelerar la caída del Ejecutivo. Si prospera el proyecto de disolución, Israel podría adelantar las elecciones legislativas previstas originalmente para octubre.
